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(58) Dos nuevos diaconos en la diocesis de Albacete
Pubblicato il 16-02-2013 di La Tribuna de Albacete
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El hermano Carlo Venosino y el hermano Bernardo Cugno trabajan pastoralmente desde 2009 en las parroquias de la localidad y sus aldeas

El obispo de la Diócesis de Albacete, Ciriaco Benavente, ha ordenado a dos nuevos diáconos en la parroquia de la Asunción de Letur. Carlo y Bernardo son dos hermanos de la Fraternidad de Santa María de los Ángeles y trabajan pastoralmente en las parroquias de Letur y aldeas desde el año 2009. Ambos serán ordenados sacerdotes en los próximos meses.

Tanto Carlo como Bernardo proceden de la Diócesis italiana de Siracusa, en la isla de Sicilia. Aseguran que la sierra de Albacete ha sido «una segunda madre para nosotros», que les ha enseñado «la sencillez de la vida compartida con mucha gente que, sin saber mucho de teología, conoce la espiritualidad del amor sincero y de la hermandad».

Aseguran que en estos años en los que han estado en Letur han aprendido a vivir «sin prisa», a mirar a lo que está a su alrededor, al más cercano, al presente, a pensar en plural y a creer que la fiesta más grande «es juntarse para soñar con los niños y escuchar los cuentos de los mayores».

Carlo Venosino explica que siempre se ha sentido franciscano, aunque viviendo «en el mundo» y con una buena situación económica. Cuando tenía 26 años dejó su trabajo de dirigente de la administración del gobierno italiano y se puso en manos de su arzobispo para vivir día eremítica, hasta la llegada de su compañero Bernardo con el que empezó la fundación de la Fraternidad Santa María de los Ángeles. Por su parte, Cugno afirma que desde niño ha sentido la llamada a la vida religiosa y sacerdotal: «Mi vocación nació en mi familia, que es muy católica, y seguí en mi parroquia y luego en la Fraternidad donde empecé a los 16 años de edad». Ambos explican que su «familia religiosa» es contemplativa, misionera y diocesana, de tal manera que ponen en primer lugar la oración personal y comunitaria y eligen vivir siempre en lugares pobres, sencillos y silenciosos, que se encuentran dentro de la naturaleza.

La importancia de la naturaleza

«Este es el marco de nuestra vocación franciscana, pues Francisco de Asís siempre buscaba a Dios en los sacramentos de la Iglesia y en los sacramentos de la belleza de Dios en la naturaleza», aseguran Venosino y Cugno, quienes consideran que la alegría y la paz de la oración «hay que compartirla y no es solo para nosotros, sino sobre todo para los demás y con los demás».

Dicen sentir una inmensa alegría tras ser ordenados diáconos, una condición que les parece «un don sin igual, el más grande de todos los que nos ha dado el Señor en nuestra larga vida religiosa», mostrando también sentimientos de agradecimiento hacia el obispo de Albacete, «que ha hecho el discernimiento sobre nuestra vocación al ministerio, y hacia los compañeros que durante años nos han acompañado hasta un día tan importante».

 


di La Tribuna de Albacete

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