Sabado de la II Semana de Adviento (B)

Mt 17,10-13

Cuando bajaban de la montaña, los discípulos preguntaron a Jesús:

-«¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?»

Él les contestó:

-«Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos.»

Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan el Bautista.

 

La Sagrada Escritura conserva en sí misma toda la verdad. Conocer la Sagrada Escritura significa tener la verdad ante nuestros ojos; pero no siempre eso supone entenderla. Sólo Dios puede conocer a Dios. Sólo el Espíritu Santo puede conocer la voluntad del Padre. Jesús vino para hacernos nuevas criaturas; hijos, amigos y ya no màs siervos, porque el siervo no participa en el proyecto de su señor, sino que obedece ciegamente…
Jesús nos guía para que seamos personas espirituales, nos da el Espíritu Santo, entonces la capacidad de comprender, conocer, participar, de estar unidos al Padre y al Hijo mediante el Espíritu Santo.

Los escribas tenían un gran conocimiento intelectual de las Escrituras, pero su corazón estaba ausente y permanecían cerrados a la gracia. Esperaban a Elias, esperaban al Mesías….. «Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo«. El Mesías lo tienen a su lado…… pero «el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos». Qué triste pensar que muchas veces tenemos la felicidad en nuestras manos y no la vemos; tenemos el camino de nuestra vida tan cerca y no lo reconocemos, continuando a vagar desconcertados y cansados; tenemos a Cristo que nos acoge con los brazos abiertos y maldecimos al cielo por sentirnos solos y abandonados.

Necesitamos mas oración. La oración hecha de silencio, de escucha, de acogida. La oración que nos hace capaces de reconocer la luz en la oscuridad. Cuando oramos siempre pedimos algo que nos parece que no la tenemos… Oremos con la ilusión de reconocer lo que ya se nos ha dado en abundancia y que no hemos logrado reconocer, apreciar y acoger.

 240 total views,  1 views today

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *